Aki llegó a la perrera en agosto de 2026, con aproximadamente 8 años y medio. Es un precioso Husky Siberiano que fue abandonado por su propietario después de toda una vida junto a su familia, simplemente porque se mudaron de casa.
Nos han dicho que Aki es un perro sociable, bueno con las personas y con otros perros. Esta es toda la información que tenemos sobre él por ahora, y esperamos poder conocer mejor su carácter a medida que tenga tiempo para adaptarse a su nueva situación.
Lamentablemente, Aki está teniendo muchas dificultades para adaptarse. Se muestra angustiado por la vida en la perrera. Pasa más de 23 horas y media al día en una pequeña jaula, con solo un breve descanso diario fuera, como todos los perros de la perrera. Durante este tiempo, parece estar buscando un lugar donde poder salir de allí, alejado del entorno abarrotado y ruidoso, de las caras desconocidas y de los constantes ladridos de tantos perros a su alrededor. Después de haber pasado toda su vida con una familia, solo podemos imaginar lo confuso y abrumador que debe ser todo esto para él.
Con 8 años y medio, Aki merece pasar sus años de madurez en un hogar cariñoso, atento y responsable donde pueda volver a sentirse seguro y querido. Esperamos de verdad que no tenga que pasar mucho más tiempo en la perrera y que alguien le dé a este precioso Husky la oportunidad de dejar atrás este entorno tan difícil y comenzar una nueva etapa de su vida.