Aron llegó a la perrera en junio de 2026 y tenía unos 4,5 años cuando llegó. Es un precioso American Staffordshire Terrier que fue entregado por su propietario porque, debido a sus largas jornadas laborales, Aron se quedaba solo durante largos periodos de tiempo y su propietario no podía proporcionarle los cuidados y la atención básica que necesitaba para estar bien.
Pasar de un hogar a la vida en una perrera supone un cambio enorme para cualquier perro, y Aron lo está pasando muy mal. El pobre está actualmente ansioso y estresado.
Según su anterior propietario, Aron es amigable con las personas. No pudieron proporcionar ninguna información sobre cómo se lleva con otros perros. Ahora Aron pasa tiempo en el patio durante su descanso diario de la jaula junto a otra hembra, y se está llevando muy bien con ella. Este es un paso positivo y, a medida que sigamos conociéndolo, esperamos aprender más sobre cómo se relaciona con otros perros.
Con tiempo, paciencia y un hogar estable, creemos que Aron pronto empezará a relajarse y a mostrar su verdadera personalidad. Merece una segunda oportunidad con una familia cariñosa y responsable que comprenda sus necesidades y le proporcione los cuidados, el amor y la seguridad que tanto ha echado de menos. Esperamos que su próximo hogar sea el hogar para siempre que se merece.
American Staffordshire Terrier