Bamba llegó a la perrera en septiembre de 2026, junto con varios otros perros, después de que su dueño falleciera. Tiene aproximadamente cuatro años y medio.
Los perros llegaron en muy malas condiciones y está claro que no han recibido los cuidados que necesitaban. No sabemos absolutamente nada sobre la vida de Bamba antes de que llegara a nosotros, pero sí sabemos que merece mucho más de lo que ha vivido hasta ahora.
Esperamos que su estancia en la perrera sea corta y que pronto podamos encontrar para Bamba un hogar responsable y lleno de amor, donde la cuiden, la valoren y la traten como a un miembro más de la familia.
Ha pasado por muchos cambios, y ahora merece la oportunidad de empezar de nuevo, con amor, seguridad y alguien que nunca vuelva a fallarle.