Ebro – Un alma senior que necesita calma y confort
Ebro tiene aproximadamente 10 años. Fue encontrado abandonado en la calle y llevado a la perrera en abril de 2026. Lamentablemente, no tenemos ninguna información sobre su pasado.
Acaba de llegar y todavía se está adaptando a su nuevo entorno. Es evidente que la vida en la perrera le resulta abrumadora — el ruido, el espacio reducido y la constante presencia de perros y personas desconocidas son mucho para un perro mayor.
Durante su tiempo en el patio, Ebro busca el contacto con los voluntarios y disfruta del cariño, especialmente si hay algunas chuches de por medio, mostrando un pequeño vistazo de conexión a pesar del entorno estresante.
La perrera no es lugar para un perro senior como Ebro. Merece tranquilidad, paciencia y un lugar cómodo donde descansar — algo que esperamos que encuentre muy pronto en un hogar lleno de amor.