Itaca llegó a la perrera en septiembre de 2026 junto con varios otros perros, después de que su dueño falleciera. Tiene aproximadamente siete años.
Itaca llegó en un estado realmente muy, muy malo y claramente había sido desatendida. Pobrecita. Es desgarrador ver llegar a un perro en un estado así, y solo podemos esperar que, a partir de ahora, su vida empiece a cambiar para mejor.
No sabemos absolutamente nada sobre la vida de Itaca antes de que llegara a nosotros, pero sí sabemos que merece mucho más. Esperamos que su estancia en la perrera sea lo más corta posible y que pronto podamos encontrar para ella un hogar responsable y lleno de amor, donde reciba los cuidados, el cariño y el afecto que merece.
Itaca merece una nueva oportunidad y la posibilidad de descubrir por fin lo que significa estar segura, cuidada y querida.