Manu llegó a la perrera en mayo de 2026 y, en aquel momento, se calculó que tenía aproximadamente un año y medio.
Este precioso pastor belga malinois fue encontrado en la calle, donde probablemente había sido abandonado, y llevado a la perrera.
Al principio, a Manu le costó adaptarse a su nueva situación, algo totalmente comprensible. Llegar a la perrera puede resultar abrumador para cualquier perro, rodeado de ladridos, personas desconocidas y un entorno completamente nuevo. Sin embargo, con el tiempo, Manu ha ido progresando y ahora se encuentra mucho mejor.
Manu se ha integrado muy bien con muchos otros perros. Durante su rato diario en el patio, donde puede salir un tiempo de su jaula, comparte espacio con perros tanto machos como hembras. Es un perro muy cariñoso al que también le encanta recibir mimos y disfrutar de la atención de las personas.
A Manu le encanta salir a pasear. Camina bien con la correa y está muy pendiente de la persona voluntaria que lo acompaña. Disfruta especialmente de hacer una pequeña parada a la sombra, donde está encantado de recibir unas caricias. Estos momentos tan sencillos nos permiten descubrir su lado más dulce y afectuoso.
A pesar de sus progresos, la vida en la perrera no es lugar para un perro joven como Manu. Merece la oportunidad de dejar atrás este entorno estresante y comenzar una nueva etapa en un hogar responsable y lleno de cariño.
Manu es un perro estupendo que tiene mucho que ofrecer. Estaría encantado en un hogar activo donde pudiera disfrutar de paseos diarios, ejercicio y estimulación mental, junto a personas que comprendan y sepan valorar las maravillosas cualidades de un malinois. Esperamos que pronto encuentre una familia responsable y cariñosa que le ofrezca la compañía y el estilo de vida activo que necesita, así como la oportunidad de disfrutar de todas esas pequeñas cosas que hacen feliz a un perro. Manu merece sentirse seguro, querido y parte de una familia.