Rambo llegó a la perrera en diciembre de 2024, con una edad estimada de aproximadamente 1,5 años. Fue encontrado en la calle, presumiblemente abandonado, y trasladado a la perrera.
Al principio se mostraba desconfiado con las personas, pero con el tiempo ha mejorado notablemente. Ahora es un perro cariñoso y juguetón con quienes conoce, y cada día se muestra más abierto y confiado.
Rambo ha salido al patio con otra perra grande y se llevaron de maravilla: jugaron y jugaron juntos. Disfrutó muchísimo de su compañía. Aún no ha sido probado suelto con perros machos, pero durante los paseos se mantiene tranquilo y no muestra signos de agresión al pasar junto a otros perros.
Rambo es un perro grande y fuerte, pero camina muy bien con correa. A veces sale a pasear con una familia que incluye a una niña pequeña, y se comporta muy bien con ella, mostrando un lado amable y cariñoso a pesar de su tamaño.
Por su tamaño y fuerza, Rambo necesita un adoptante con experiencia, que pueda ofrecerle estructura, orientación y continuar con su socialización. En el entorno adecuado, será sin duda un compañero fiel y lleno de cariño.