ROSCO – UN ALMA SOLITARIA QUE NECESITA AMOR...
Rosco llegó a la perrera en junio de 2024 y se estimó que tenía alrededor de 4-5 años en ese momento. Es un American Staffordshire Terrier que fue encontrado, presumiblemente abandonado en la calle, y llevado a la perrera.
Rosco lleva ya más de dos años esperando en la perrera, y ha sido desgarrador verlo afrontar este difícil entorno durante tanto tiempo. Cuando llegó, no estaba muy seguro con las personas, pero con tiempo, paciencia y cariño, ha cambiado completamente. Hoy es un perro cariñoso y afectuoso al que le encantan los mimos y la atención. Si tiene la oportunidad, estará encantado de subirse a tu regazo y disfrutar de todo el cariño que pueda recibir.
A pesar de su carácter dulce, la vida en la perrera es increíblemente difícil para Rosco. Pasa más de 23 horas al día solo en una pequeña jaula. Su mundo está formado por barrotes de metal, un suelo de hormigón húmedo y una cama de plástico, con muy poco confort, compañía o estímulo. Rosco se merece mucho más.
A Rosco le gustan los paseos tranquilos y ha demostrado ser un verdadero campeón con la correa. No tira y permanece relajado al pasar junto a personas, coches y otros perros. También está siempre encantado de parar para recibir alguna golosina y unos mimos durante el paseo. Cuando tiene la suerte de que alguien lo elija para salir a pasear, camina felizmente junto a otros perros y parece disfrutar muchísimo de estos momentos tan especiales fuera de su jaula. Como los paseos en la perrera son poco frecuentes debido a la falta de voluntarios, estos momentos significan muchísimo para él.
Rosco también se ha integrado muy bien con Gorda, una preciosa hembra, y los dos se llevan muy bien.
Rosco – Actualización de acogida (febrero de 2026)
Debido a las fuertes lluvias y al viento, la perrera tuvo que ser evacuada y Rosco pasó a un alojamiento temporal. No se trataba de una casa de acogida tradicional: la familia ya tenía uno de nuestros perros en acogida y pudo recibir a varios de nuestros perros en recintos seguros dentro de su finca en el campo, para que estuvieran a salvo de las inundaciones. Por turnos, los perros podían correr y explorar el amplio jardín.
Rosco pasó dos semanas maravillosas en el campo. Le encantaba explorar el enorme jardín, pero también disfrutó del ambiente tranquilo y relajado. Tuvo muchas oportunidades para relacionarse con personas y otros perros, y se adaptó maravillosamente.
Demostró llevarse muy bien con las dos hembras que ya vivían allí. También había gallinas y pavos en la propiedad, que estaban protegidos detrás de una valla. Rosco sintió curiosidad por ellos, y sin duda llamaron su atención.
Su acogedora lo describió como un perro maravilloso al que le encanta estar cerca de las personas siempre que tiene la oportunidad.
Por desgracia, después de esas dos semanas, Rosco tuvo que volver a la perrera. Pasar de un entorno tranquilo, con espacio, compañía y libertad, a una pequeña jaula ha sido muy difícil para él. Después de esperar durante más de dos años, la falta de estímulos y compañía está empezando a afectarle realmente. Rosco está teniendo dificultades y ya no está bien en el entorno de la perrera.
Rosco necesita urgentemente un cambio. Un hogar de acogida de larga duración donde pueda volver a experimentar una vida normal supondría una enorme diferencia para él y, por supuesto, el sueño sería encontrarle un hogar definitivo y responsable donde finalmente pueda sentirse seguro, querido y parte de una familia.
Rosco tiene muchísimo amor que dar. Merece la oportunidad de dejar atrás la perrera y descubrir la vida feliz que lleva tanto tiempo esperando. ❤️
American Staffordshire Terrier