Violeta llegó a la perrera en junio de 2026 y tiene alrededor de un año de edad.
Rara vez conocemos la historia de los perros que llegan a nuestro cuidado, pero Violeta es una de esas excepciones afortunadas de las que sí sabemos algo. Su madre llegó a la perrera en marzo de 2025 estando muy embarazada y tuvo la suerte de ser acogida por una familia de acogida cariñosa, donde pudo dar a luz de forma segura a nueve preciosos cachorros. Violeta, junto con sus hermanos, creció en un entorno seguro y lleno de cuidados, y fue adoptada cuando aún era una cachorra.
Lamentablemente, un año después, Violeta ha sido abandonada en la perrera por su propietaria, ya que no pudo proporcionarle la estructura, orientación y estimulación que necesitaba.
Como cualquier perro joven, Violeta necesita estructura, ejercicio diario, paseos regulares y estimulación mental para desarrollarse plenamente. Parece que, a medida que fue creciendo, no recibió el nivel de guía, enriquecimiento y socialización que un perro joven y activo necesita para desarrollar confianza y equilibrio.
Como es comprensible, su llegada a la perrera ha sido abrumadora para ella. Ahora se encuentra en una pequeña jaula dentro de un entorno ruidoso y ajetreado, rodeada de perros ladrando y personas desconocidas. Es un cambio enorme para una perra que solo había conocido la vida en un hogar.
Lo que sí está claro es que Violeta es una perra joven y activa que prosperará en el hogar adecuado. Necesitará una familia comprometida que pueda ofrecerle el ejercicio, la estructura, la educación y la estimulación mental que necesita para convertirse en la mejor versión de sí misma.
Con tiempo, paciencia y la orientación adecuada, creemos que tiene todas las posibilidades de volver a florecer. Violeta merece una nueva oportunidad y un hogar que realmente comprenda sus necesidades.